Las almohadillas de los perros son como sus “zapatos”: les permiten correr, frenar, jugar y moverse con comodidad. Cuando aparecen grietas, además de dolor, pueden aumentar el riesgo de infecciones y hacer que tu perro deje de disfrutar de los paseos.
En esta guía te cuento por qué se producen las grietas en las almohadillas de los perros, cómo reconocerlas, qué puedes hacer en casa para aliviarlas y cómo prevenir que vuelvan, siempre desde un enfoque lo más natural y respetuoso posible.
¿Qué son las grietas en las almohadillas?
Las grietas son pequeñas (o no tan pequeñas) aberturas en la superficie de las almohadillas.
Pueden ir desde fisuras superficiales hasta cortes más profundos que duelen al caminar.
Suelen aparecer por:
sequedad de la piel,
desgaste excesivo,
contacto con superficies agresivas (asfalto muy caliente, terrenos muy fríos o rugosos).

Causas habituales de grietas en las almohadillas
Algunas de las causas más frecuentes son:
Superficies extremas
Asfalto caliente en verano.
Suelos helados, nieve o sal en invierno.
Paseos muy largos o intensos
Perros que hacen mucha actividad en montaña, playa, campo o ciudad sin una preparación previa de las almohadillas.Terrenos muy ásperos o irregulares
Piedra suelta, caminos muy secos, grava, etc.Factores de salud
Alergias, problemas hormonales u otros desequilibrios de la piel pueden hacer que las almohadillas estén más frágiles y se agrieten con facilidad.
Síntomas y signos de alerta
¿Cómo reconocer las grietas?
Algunas señales que pueden indicar que tu perro tiene molestias en las almohadillas son:
líneas o cortes visibles en la superficie,
enrojecimiento o zonas más oscuras y rugosas,
el perro se lame mucho las patas,
evita caminar por ciertas superficies o cojea,
se queja si le tocas las almohadillas.
¿Cuándo ir al veterinario?
Es importante acudir al veterinario si:
las grietas son profundas o sangran,
ves pus, mal olor o sospecha de infección,
el perro cojea mucho o se niega a caminar,
no hay mejoría en unos días pese a los cuidados básicos en casa.
El veterinario valorará si hace falta un tratamiento específico, analgésicos, antibióticos u otras pruebas.

Qué usar (y qué NO usar) para cuidar las almohadillas
En internet es muy fácil encontrar consejos tipo “pon cualquier desinfectante” o “aplica vaselina” en las almohadillas del perro. Sin embargo, no siempre son la mejor opción.
Evitar productos muy agresivos o con mucho alcohol
Pueden resecar todavía más la almohadilla y irritar la piel si se usan de forma repetida.Evitar la vaselina como solución habitual
Crea una película muy oclusiva y no aporta ingredientes que realmente nutran o apoyen la regeneración natural de la piel. Puede dar sensación de hidratación momentánea, pero no es el cuidado más interesante a largo plazo.
En lugar de eso, para el día a día suele tener más sentido usar:
Un limpiador suave con plata coloidal
Un spray limpiador tópico con plata coloidal y extractos vegetales puede ayudar a mantener la zona limpia y cuidada sin ser agresivo con la piel.Un bálsamo específico para almohadillas
Formulado para hidratar, suavizar y proteger la zona, con ingredientes naturales y ecológicos pensados para la piel de perros (y gatos).
Siempre que haya heridas profundas, sangrado, mal olor o sospecha de infección, la referencia principal debe ser el veterinario. Los productos de cuidado natural son un apoyo, no un sustituto del diagnóstico ni del tratamiento profesional.

Tratamiento de las grietas en las almohadillas: paso a paso
1. Revisa y limpia las almohadillas
Revisa con buena luz cada almohadilla.
Si hay suciedad, arena o pequeños restos, limpia con un spray suave con plata coloidal y una gasa o pañuelo limpio.
Deja que la zona se seque al aire o seca con cuidado, sin frotar en exceso.
La idea es mantener la piel limpia, respetando al máximo la barrera natural.
2. Ajusta los paseos mientras se recuperan
Mientras las grietas se recuperan:
Evita caminar en las horas de más calor sobre asfalto.
Reduce la duración de los paseos muy intensos.
Si es necesario, utiliza botines protectores recomendados para perros en terrenos muy extremos.
3. Aplica un bálsamo hidratante específico
Después de la limpieza:
Con las almohadillas limpias y secas, aplica una pequeña cantidad de bálsamo para almohadillas.
Masajea suavemente hasta que se absorba.
Repite según necesidad (por ejemplo, 1–2 veces al día), siempre siguiendo las indicaciones del producto.
Un buen bálsamo natural ayuda a:
aportar hidratación y nutrición,
suavizar la superficie de la almohadilla,
crear una ligera barrera protectora frente al suelo.
Si ves empeoramiento, dolor intenso o signos de infección, deja de aplicar productos en casa y consulta con tu veterinario.

Prevención: cómo evitar que vuelvan las grietas
Una vez que las almohadillas se han recuperado, la clave está en mantener una rutina de cuidado:
Revisa las almohadillas con frecuencia
Especialmente después de paseos largos, montaña, playa o ciudad en verano/invierno.Evita superficies extremas
En verano, mejor pasear en horas frescas y buscar zonas de tierra o hierba.
En invierno, ten cuidado con hielo, nieve y sal.
Introduce los cambios de actividad poco a poco
Si tu perro pasa de vida tranquila a rutas largas, montaña o canicross, conviene hacerlo de forma progresiva para que las almohadillas se adapten.Aplica un bálsamo hidratante de mantenimiento
Varias veces por semana puede ayudar a mantener la piel flexible y resistente, especialmente en perros activos o que pisan asfalto a diario.
Bálsamo Dermissana para almohadillas y nariz
Dentro de una rutina de cuidado natural, muchas familias buscan productos que sean respetuosos con la piel y con el medio ambiente.
El Bálsamo Protector Almohadillas & Nariz de Dermissana está pensado para:
hidratar y suavizar almohadillas secas o castigadas,
ayudar a proteger frente a superficies abrasivas, calor o frío,
cuidar también la nariz seca u otras zonas que necesiten un extra de mimo.
Está elaborado con ingredientes de origen natural y ecológico, sin perfumes añadidos, para que sea más fácil de tolerar por perros (y gatos) con piel sensible.
No sustituye a un tratamiento veterinario cuando hay una lesión seria, pero puede ser un buen aliado en:
el cuidado diario,
la recuperación de almohadillas secas o ligeramente agrietadas,
y la prevención en perros activos o que caminan mucho sobre asfalto.

Impacto de las grietas en la calidad de vida del perro
Las grietas en las almohadillas no son un simple “detalle estético”. Pueden:
- provocar dolor al caminar,
- hacer que el perro reduzca su actividad,
- afectar a su ánimo y ganas de jugar,
- aumentar el riesgo de infecciones si la piel está abierta.
Observar sus patas con regularidad y actuar a tiempo marca una gran diferencia en su bienestar.
Preguntas frecuentes sobre grietas en las almohadillas de los perros
¿Cómo aplicar el bálsamo en las almohadillas?
Con las almohadillas limpias y secas, aplica una pequeña cantidad de bálsamo y masajea suavemente hasta que se absorba. Puedes hacerlo una o varias veces al día, según el estado de la piel y las indicaciones del producto.
¿Cuánto tiempo tardan en mejorar las grietas?
Depende de la profundidad de las grietas y de la causa que las ha provocado.
En casos leves, con buenos cuidados, pueden notarse mejoras en pocos días.
Las grietas más profundas pueden tardar varias semanas en recuperar un buen estado.
¿Qué hacer si no mejoran con cuidados en casa?
Si después de unos días no ves mejoría, o si el perro cojea, hay sangrado, mal olor o signos de infección, es importante acudir al veterinario. Él valorará si hay que pautar un tratamiento específico.
¿Cómo saber si mi perro tiene dolor en las almohadillas?
Algunas señales:
- rehúye caminar o pasear como antes,
- se para más, se sienta o se tumba,
- se queja si le tocas las patas,
- se lame insistentemente las almohadillas.
¿Hay razas más propensas a tener grietas en las almohadillas?
Los perros muy activos, los que hacen deporte, trabajan en exterior o pasan mucho tiempo en terrenos extremos suelen tener más riesgo. Pero cualquier perro puede sufrir grietas si se juntan varios factores (clima, suelo, tipo de actividad, sensibilidad de la piel…).
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