¿Por qué aparecen las heridas de la montura en los caballos?
Las heridas y rozaduras producidas por la montura en caballos aparecen cuando existe una presión o fricción excesiva entre la silla y el dorso del animal.
Al principio puede verse solo como una pérdida de pelo en la zona de roce, pero si no se actúa a tiempo, la piel puede abrirse y convertirse en una llaga. Las zonas más habituales son ambos lados de la cruz y la región lumbar, justo donde se concentra parte de la presión de la montura.
Principales causas de las heridas
Las heridas de la montura suelen aparecer por una combinación de varios factores. Estas son las causas más habituales:
- Montura mal ajustada o con los bastes desgastados.
- Sudaderos o mantillas mal colocados, con arrugas o suciedad que aumentan la fricción sobre la piel.
- Desequilibrio del jinete, que concentra la presión siempre sobre la misma zona del dorso.
- Sesiones de trabajo prolongadas, especialmente en caballos con la piel sensible o poco acostumbrados al ejercicio.
- No revisar el dorso después de montar, permitiendo que pequeñas rozaduras acaben convirtiéndose en heridas.
Cómo curar una herida de la montura en caballos
Ante una rozadura o herida provocada por la montura, lo más importante es actuar cuanto antes y eliminar la causa del roce. Mientras la piel siga recibiendo presión y fricción, la lesión difícilmente podrá recuperarse correctamente.
Paso 1. Retira la montura y da descanso
Suspende el trabajo con silla hasta que la piel se haya recuperado por completo. Montar sobre una zona lastimada agranda la herida y retrasa la cicatrización. El descanso no es opcional: es la base del tratamiento.
Paso 2. Limpia la zona con suavidad
Retira el sudor, el polvo y los restos con agua templada, sin frotar. Mantener la piel limpia y seca evita que la humedad y la suciedad favorezcan la infección, especialmente en la cruz y el dorso, donde se acumula el sudor bajo el equipo.
Paso 3. Protege la piel durante su recuperación
Una vez limpia y seca la zona, es importante proteger la piel para favorecer su recuperación y evitar que la rozadura empeore.
El Bálsamo Ungüento Dermissana Natura, elaborado con ingredientes naturales y ecológicos certificados, crea una película protectora que ayuda a mantener la zona seca, protegida y nutrida, favoreciendo la regeneración natural de la piel.
Si además la lesión presenta humedad o quieres reforzar la higiene de la zona durante su recuperación, puedes complementar el cuidado con Plataderm Spray con plata coloidal para caballos.
👉 Descubre el Bálsamo Ungüento para piel dañada en caballos.
Cuándo consultar al veterinario
Si la lesión está caliente, muy inflamada, supura o no mejora en unos días, consulta con tu veterinario: una herida de montura descuidada puede derivar en fístulas de cruz u otras complicaciones que requieren tratamiento profesional.
Cómo prevenir las heridas de la montura
La mayoría de estas lesiones se evitan con revisión y un buen ajuste del equipo. Algunas medidas clave:
- Revisa el encaje de la montura con regularidad, sobre todo si tu caballo gana o pierde condición física: una silla que ajustaba bien hace meses puede dejar de hacerlo.
- Mantén sudaderos y mantillas limpios y bien colocados, sin arrugas ni costras de sudor seco que generen puntos de presión.
- Cuida el asiento y el equilibrio del jinete: un peso mal distribuido concentra la presión en una zona concreta del dorso.
- Revisa el dorso antes y después de montar, buscando zonas calientes, sensibles o con el pelo aplastado o levantado.
- Cuida la piel de forma preventiva en las zonas de roce habitual para mantenerla flexible y resistente.
Si las rozaduras aparecen también en otras zonas de contacto del equipo, te puede interesar nuestra guía sobre rozaduras en caballos.
Cuáles son las partes de una montura de caballo?
Al equipar a un caballo para montar, es esencial comprender las diferentes partes que componen su montura. Cada componente desempeña un papel crucial en la comodidad del jinete y la seguridad del animal. Desde el montante que se posa sobre el lomo del caballo hasta las estriberas que brindan estabilidad al jinete, pasando por la cincha que asegura la montura en su lugar, cada elemento tiene su función específica.
- Montante: La parte central que se coloca sobre el lomo del caballo.
- Faldones: Los paneles a los lados del montante que proporcionan apoyo.
- Estriberas: Dispositivos donde el jinete coloca los pies para mayor equilibrio.
- Cincha: Correa que asegura la montura alrededor del vientre del caballo.
- Basto: La base acolchada que se encuentra bajo el montante.
- Pechopetral: Correa que va desde el montante hacia el pecho del caballo, evitando que la montura se deslice hacia atrás.
Estas partes trabajan en conjunto para asegurar la comodidad y seguridad tanto del jinete como del caballo durante el montar.
Actuar desde las primeras rozaduras ayuda a evitar que la lesión empeore. Mantener la piel protegida y nutrida favorece su recuperación y permite que el caballo vuelva al trabajo cuando la zona esté completamente recuperada.
Preguntas frecuentes sobre las heridas de la montura
¿Cuánto tarda en curarse una herida de la montura?
Depende de la profundidad. Una rozadura superficial, dando descanso y manteniendo la zona limpia, puede mejorar en una o dos semanas. Las heridas más profundas o infectadas tardan más y conviene que las valore el veterinario.
¿Puedo seguir montando si mi caballo tiene una rozadura?
No. Mientras la zona siga recibiendo presión, la herida no cicatriza y suele empeorar. El descanso de la silla es imprescindible hasta la recuperación completa.
¿Cómo sé si la herida de la montura está infectada?
Las señales de alarma son calor, inflamación marcada, supuración o mal olor, y que la zona no mejore con los días. En esos casos, consulta con tu veterinario.
¿Qué puedo aplicar en una rozadura de la cincha o la cruz?
Sobre la piel limpia y seca, un bálsamo ungüento específico para caballos ayuda a proteger y nutrir la zona de roce. Evita productos con alcohol o irritantes sobre una herida abierta.
¿Cómo evito que las heridas de la montura se repitan?
Revisando con frecuencia el encaje de la silla, manteniendo el equipo limpio y bien colocado, cuidando el equilibrio del jinete y vigilando el dorso antes y después de cada sesión.






1 Comment
Excekentes articulos!!!!